🍫Al rato de acabar de comer me suele apetecer comer un trocito de chocolate, es como una necesidad física de comer algo dulce, especialmente chocolate. No hay nada malo en comer un poco de chocolate de vez en cuando, el tema está cuando se activa esa vocecita interna que dice “deberías dejar de comer chocolate” de dónde sale esa voz y cómo sabe ella lo que me conviene o no. 

🐶🔼En Gestalt a esa vocecita que habla de los deberías le llamamos el “perro de arriba”, es el que quiere que sigamos el dogma moral, el represivo . Este “perro de arriba” suele decirme: deberías madrugar más, leer más, deberías ser más feliz….vamos que se mete en todo. Yo identifico a “mi perro de arriba” cuando siento que lo que hago en determinada situación “no es suficiente” y me digo “que estoy perdiendo el tiempo”, cuando “me torturo con la culpa de algo que hice”.

🐶🔽Dentro de cada uno de nosotros viven dos personajes, dos saboteadores internos que se pelean entre ellos: el “perro de arriba”, que acabamos de ver y el “perro de abajo” que le dice al de arriba: que pereza ya madrugaré mañana, por una vez más que coma un poco de chocolate qué más da. Trata de controlar, de un modo pasivo, sabotea olvidándose de las cosas. A veces representa a la víctima dentro de nosotr@s. 

🙏🏽En la sesión gestáltica tratamos de que estas voces se escuchen una a la otra, se miren e incluso se acepten con sus diferencias. Podemos establecer un diálogo entre estas dos partes de uno mismo hasta que las dos partes puedan llegar a un acuerdo, negociar para que dejen de competir y colaboren.

🕊Según la Gestalt, la ansiedad es justo la expresión del conflicto entre las dos partes de la persona, esta desaparece cuando nos aceptamos de forma completa a nosotros mismos. Al dialogar, ambas partes de la personalidad llegan a un acuerdo, por lo que dejan de luchar.