¿Hay que tener experiencia previa?

No es necesaria experiencia previa para asistir a un retiro, aunque conviene informarse de las actividades a realizar antes de inscribirse, para tener en cuenta el grado de exigencia en las actividades que se realizarán. Suelen asistir personas que no lo han hecho nunca, además de algunos repetidores de años anteriores. En los retiros de Meditación y Terapia, no es necesaria tener experiencia previa para ninguna de las actividades que se proponen. Quizá si es importante tener cierta forma física para la práctica del yoga y para los paseos. El yoga no es una práctica competitiva, cada uno va a su ritmo y llega hasta donde su cuerpo puede en el momento de la práctica y cada día es distinto, nuestro cuerpo se siente diferente en cada ocasión, es muy importante aprender a escuchar el cuerpo para reconocer hasta dónde podemos llegar en cada momento.

Los paseos suelen ser tranquilos, sin demasiados desniveles, se suele caminar aproximadamente 1h de ida y otra de vuelta.

Un retiro suele suceder entre 2 y 7 días, en una casa rural, un espacio en la naturaleza, con varias habitaciones, cómodas, suelen ser habitaciones a compartir entre 2 y 4 personas. Depende del retiro y de la organización a veces se realizan en casa muy grandes con habitaciones a compartir con más personas, 6-8, incluso 10 personas.

La comida es sana, en general vegetariana o vegana, preparada con productos de la zona, productos de proximidad.

Un día habitual en un retiro sería algo así…

Nos levantamos alrededor de las 7, tomamos una infusión o agua con limón, como probablemente sepas tomar agua con limón en ayunas tiene múltiples utilidades. Desde los efectos locales sobre las mucosas del tubo digestivo por el efecto astringente, antioxidante, activación de las secreciones digestivas, hasta los efectos sistémicos como el efecto sobre el pH y la peroxidación lipídica, y sobre otros órganos como el hígado y el riñón.

Alrededor de las 8 se suele iniciar la práctica de yoga, las asanas o posturas que nos ayudan a, poco a poco ir despertando el cuerpo.

El yoga, en sus infinitos beneficios, mejora nuestra elasticidad y flexibilidad, fortalece nuestros músculos y huesos, refuerza nuestro sistema inmunológico, alivia dolores crónicos y posturales, además de relajar nuestro sistema nervioso, nos ayuda a descansar mejor por las noches y mejora nuestra atención y concentración.

La clase de yoga además de las posturas, suele incluir práctica de pranayama o técnicas de respiración y meditación en silencio.

Después de la sesión suele ir un rico desayuno para seguir nutriendo nuestro organismo.

Hay encuentros en los que a la hora de la comida se propone la práctica de la Atención Plena o Mindfulness en silencio, esto permite estar más presentes y atentos a lo que comemos, el sabor, el color, el sonido de los alimentos en nuestra boca, además comer en silencio favorece enormemente nuestra digestión.

Tras el desayuno suele haber un rato para el ocio, el descanso, la ducha, la contemplación del paisaje, leer un libro, tomar notas en tu diario. Básicamente para ESTAR.

Los retiros son encuentros para el auto.conocimiento, aprender a reflexionar sobre uno mismo, los mecanismos de la mente, el sufrimiento al que nos llevan nuestras conductas o pensamientos, a conectar con nuestro propio cuerpo y nuestra energía.

Es por todo esto que suele haber talleres que llamamos de desarrollo personal o auto.conocimiento. El objetivo de los talleres es crecer, conocerte mejor, ganar creatividad para afrontar dificultades, alcanzar objetivos personales y aprender recursos para sentirte mejor contigo mism@ y con los demás.

En los talleres de crecimiento personal se suelen ofrecer herramientas que te permitan vivir el presente, mayor conciencia de qué quieres, qué sientes, qué necesitas, y hacerte responsable de lograrlo, aprendiendo a valorarte positivamente, y ganar confianza en ti mism@.

Beneficios generales de los talleres:

*Ganar autoestima y asertividad.

*Potenciar el aprendizaje de nuevos recursos y confianza en ti mismo.

*Mejorar tus habilidades para relacionarte y aprender nuevas herramientas para la comunicación.

*Liberarte de obstáculos interiores que te impiden actuar con libertad. Desarrollar tu inteligencia emocional.

*Mejorar tu autoconocimiento.

El mediodía viene acompañado de una deliciosa comida y de una siesta o tiempo para ti, leer, charlar con los compañeros, dar un paseo por los alrededores de la casa, disfrutar del jardín, incluso a veces de la piscina, dependiendo de la casa en la que se realice el retiro. Es un buen momento para la integración de todo lo que se va moviendo a nivel emocional durante las prácticas. Un momento también para tomar algunas notas de nuestro propio proceso personal.

La tarde suele empezar con una merienda ligera: infusión, zumo de frutas y unas galletitas.

En la tarde el cuerpo necesita ir bajando el ritmo poco a poco así que las actividades suelen ser más tranquilas. Un paseo en silencio, disfrutando de la naturaleza, los sonidos, los colores, los olores del camino. Una excursión a la playa para disfrutar de la puesta de sol. Una clase de yoga suave o una meditación tranquila.

Seguimos con una rica cena y acabamos el día con la meditación nocturna para seguir aquietando la mente, el sistema nervioso y el cuerpo para que nuestro descanso en la noche sea total.

Namasté (La Divinidad que hay en mí, saluda a la divinidad que hay en ti)

Sandra Lozano (Maha Devi)

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